La pasión no tiene explicaciones y es por eso que una vez más quedó demostrado el incondicionalismo del hincha de Gimnasia. Cerca de 150 personas se dieron cita en la práctica del jueves para hacerles notar a los jugadores que representa el Albo para ellos y para los que no estuvieron y que seguramente coparan el domingo la cancha.
Situación complicada si las hay esta de pelear por no perder la categoría, más con un cero dos en contra. A pesar de los pronósticos, el millonario sabe que aun no está nada dicho y que la campana final no sonó.
En la columna del viernes pasado, hacíamos mención a las desatenciones que viene teniendo el equipo en momentos claves, algo que lamentablemente volvió a ocurrir. De todas formas también dejamos en claro las diferencias entre ambos, con respecto a la historia de Gimnasia, en comparación con la de Candelaria.
La hora de la verdad ha llegado y el domingo el apoyo del hincha debe hacerse sentir. El aliento a los jugadores tiene que ser claro. Será fundamental conseguir el primer gol antes de los 15 minutos para poder manejar el partido con tranquilidad. Seguramente en la medida que esto no suceda el nerviosismo de la gente se irá incrementando hasta un punto límite. Es por es ello que la paciencia deberá ser una práctica constante ante un rival que seguramente vendrá a Salta a cuidar la ventaja.
Los técnicos ya tienen en claro el mensaje y los jugadores seguramente a estas horas saben cuales son los puntos débiles del rival. La semana pasada Gimnasia se mostró agresivo en el primer tiempo pero en el segundo periodo no pudo mantener un esquema y un temperamento que de haber sido así, otra sería la historia en esta revancha.
Esta más que claro el esquema ofensivo que presentará el equipo para este partido aunque no debe olvidar el aspecto defensivo ya que un error sentenciará toda ilusión.
El domingo cuando el reloj señale las 16.30 se escuchara un canto al unísono del pueblo millonario, y dale dale dale al… y dale dale dale al… y dale dale dale albo dale dale albo dale dale al… nunca des por muerto a un Gigante dormido. Y menos herido…
Situación complicada si las hay esta de pelear por no perder la categoría, más con un cero dos en contra. A pesar de los pronósticos, el millonario sabe que aun no está nada dicho y que la campana final no sonó.
En la columna del viernes pasado, hacíamos mención a las desatenciones que viene teniendo el equipo en momentos claves, algo que lamentablemente volvió a ocurrir. De todas formas también dejamos en claro las diferencias entre ambos, con respecto a la historia de Gimnasia, en comparación con la de Candelaria.
La hora de la verdad ha llegado y el domingo el apoyo del hincha debe hacerse sentir. El aliento a los jugadores tiene que ser claro. Será fundamental conseguir el primer gol antes de los 15 minutos para poder manejar el partido con tranquilidad. Seguramente en la medida que esto no suceda el nerviosismo de la gente se irá incrementando hasta un punto límite. Es por es ello que la paciencia deberá ser una práctica constante ante un rival que seguramente vendrá a Salta a cuidar la ventaja.
Los técnicos ya tienen en claro el mensaje y los jugadores seguramente a estas horas saben cuales son los puntos débiles del rival. La semana pasada Gimnasia se mostró agresivo en el primer tiempo pero en el segundo periodo no pudo mantener un esquema y un temperamento que de haber sido así, otra sería la historia en esta revancha.
Esta más que claro el esquema ofensivo que presentará el equipo para este partido aunque no debe olvidar el aspecto defensivo ya que un error sentenciará toda ilusión.
El domingo cuando el reloj señale las 16.30 se escuchara un canto al unísono del pueblo millonario, y dale dale dale al… y dale dale dale al… y dale dale dale albo dale dale albo dale dale al… nunca des por muerto a un Gigante dormido. Y menos herido…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario