sábado, noviembre 11, 2006

Una noche con incidentes


Antes de jugarse, el partido ya pintaba caliente, pero nada hacía preveer un desarrollo tan violento como el de anoche.
Los condimentos eran varios, la mala campaña millonaria, los partidos ganados con ayuda arbitrales de los santiagueños a Gimnasia, los nervios y el clima propias de jugadores e hinchas urgidos de puntos por la mala campaña del equipo.
Enfrente estaba Central Córdoba, un equipo reconocido por sus partidos ganados con ayuda extra, un equipo de los corruptos que participan en torneos de AFA, muy pocos santiagueños según el número que se esperaba, no llegaban a 60 o 70.
Encima el árbitro ayudaba a que el público local se exaspere, fallando siempre a favor del equipo santiagueño, inventando un penal y no cobrando un gol clarísimo en el minuto 45 del segundo tiempo a favor del Albo, en donde la pelota ingreso en su totalidad y el sinverguenza sanjuanino no convalidó ayudado por el inerte línea Páez.
El primer foco de violencia se dió tras el penal de Contreras, allí el barrabrava Donaires se peleó primero con el línea y el arbitro y después con toda la platea baja millonaria, con gestos y palabras hirientes el ex técnico de juventud antoniana se retiró al vestuario empujado y sacado del tunel por allegados albos y la policía. Al igual que el tucumano Contreras expulsado por mofarse de la sufrida y caliente parcialidad Alba. Desde ese momento fue una constante guerra entre los plateístas albos y el banco de suplentes santiagueño. En donde el fracasado de Montenegro fue uno de los principales incitadores de violencia. El Show de Donaires no terminó ahí ya que por miedo y por sus actitudes de mala leche, no se animo a estar ni en platea baja ni en la alta y lo tuvieron que meter en el palco para que vea el partido. Mientras los jugadores santiagueños usaban todo tipo de tretas y artimañas para hacer tiempo, codazos y patadas desleales llegó el segundo gol de Gimnasia, después el desastre que armo Ramos y el empate de C. Cba. momento en que toda la platea alta se abalanzó al palco después de un grito de gol fuera de sentido y ubicación de Donaires, abollando a golpes el cristal del palco en el que se encontraba el técnico de Central Córdoba. Mientras esto en la cancha Gimnasia anotaba el tercer gol no cobrado por el árbitro sanjuanino, momento en el que cayó una piedra que dió en la cabeza del línea Páez. En cinco minutos el árbitro suspendió el partido, pero no terminó todo. Los hinchas santiagueños ya habían sido desalojados del estadio por la policía salteña y los parciales albos ya habían ganado las calles, en donde corrieron a los santiagueños, destrozos a los autos y traffics visitantes, en la zona del shopping y el monumento, y enfrentamientos con la policía que reprimía con balas de goma y gases lacrimógenos, los alrededores del Gigante del Norte eran un caos. Los santiagueños volvieron a Santiago, con frío porque se quedaron si vidrios en los autos...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

alguien haga algo no puedo creer tanta mala suerte se me hace que aqui hay gato encerrado no se que pensar los arbitros los hinchas los jugadores el tecnico siempre aparece algo que encima es malo para que le vaya mal al albo algo raro esta pasando y cada vez queda menos tiempo alguien haga algo por favor sino nose ehh....

Anónimo dijo...

AGUANTE ELALBO NOIMPORTA VAMOSA SALIR DE ESTE POSO!!