Un grito de desahogo estremeció al Gigante abatido. No fue para menos tal exclamación porque ésta victoria ante un serio rival como Sportivo Belgrano de Morteros, le da a Gimnasia, un envión positivo en lo anímico el cual deberá aprovechar en los próximos encuentros, no solo de local, sino también de visitante.
Sangre, sudor y lágrimas, fue la frase inmortalizada por el Cholo Simeone, y que Gimnasia adoptó, para obtener la primera alegría del año, al vencer al puntero del grupo en la fría noche del domingo.
La seguidilla de malos resultados y pérdidas de puntos en los últimos minutos eran una constante en el Millonario que siempre terminaba pagando caro el empate y la derrota.
El orden fue fundamental y la actitud mostrada fueron los pilares de esta victoria que sin bien significa tres puntos valiosos; al conjunto que dirige Huber Piozzi le falta mucho en lo deportivo para funcionar plenamente ante los rivales.
Es por eso que la victoria ante los cordobeses le da al grupo la posibilidad de trabajar con tranquilidad durante la semana, algo que no se venia dando por los malos resultados que habían cosechado en el torneo.
Antes no eran un desastre y ahora no son unos fenómenos, que quede bien claro que desde este espacio no nos subimos al carro del éxito por un partido, sabemos que a este grupo le falta trabajo – concentración – suerte y que esos son los únicos medios para lograr los objetivos. El hincha sabe que si se combina la actitud con lo deportivo este grupo tendrá gran parte del objetivo en el bolsillo.
Queda bastante por delante y en cada una de las presentaciones hay que dejar el alma y el corazón. Bienvenidos esos tres puntos ante Sportivo, esperemos por el bien de Gimnasia que sigan apareciendo los buenos resultados y que todos al término de este torneo tengamos la tranquilidad de permanecer en el Argentino B, para poder encarar el torneo nuevamente con todas las fuerzas. Otra no nos queda.
Sangre, sudor y lágrimas, fue la frase inmortalizada por el Cholo Simeone, y que Gimnasia adoptó, para obtener la primera alegría del año, al vencer al puntero del grupo en la fría noche del domingo.
La seguidilla de malos resultados y pérdidas de puntos en los últimos minutos eran una constante en el Millonario que siempre terminaba pagando caro el empate y la derrota.
El orden fue fundamental y la actitud mostrada fueron los pilares de esta victoria que sin bien significa tres puntos valiosos; al conjunto que dirige Huber Piozzi le falta mucho en lo deportivo para funcionar plenamente ante los rivales.
Es por eso que la victoria ante los cordobeses le da al grupo la posibilidad de trabajar con tranquilidad durante la semana, algo que no se venia dando por los malos resultados que habían cosechado en el torneo.
Antes no eran un desastre y ahora no son unos fenómenos, que quede bien claro que desde este espacio no nos subimos al carro del éxito por un partido, sabemos que a este grupo le falta trabajo – concentración – suerte y que esos son los únicos medios para lograr los objetivos. El hincha sabe que si se combina la actitud con lo deportivo este grupo tendrá gran parte del objetivo en el bolsillo.
Queda bastante por delante y en cada una de las presentaciones hay que dejar el alma y el corazón. Bienvenidos esos tres puntos ante Sportivo, esperemos por el bien de Gimnasia que sigan apareciendo los buenos resultados y que todos al término de este torneo tengamos la tranquilidad de permanecer en el Argentino B, para poder encarar el torneo nuevamente con todas las fuerzas. Otra no nos queda.
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