Cuando parecía que los dirigidos por Hubert Piozzi comenzaban a resucitar en este torneo, otra derrota y para colmo de local, frente a su gente que alentó al equipo pese a la intensa llovizna caída en la Ciudad de Salta.
Al primer minuto de encuentro, mientras los espectadores recién se acomodaban, apareció Javier Contreras para decretar el uno a cero a favor de los santiagueños. Una defensa con tres hombres, dormida, sin voz de mando y con desacoples manifiestos comenzaba a mostrar su inseguridad en la cancha.
Luego del gol visitante, el partido se cayó y Gimnasia fue un conjunto de ganas más que de fútbol. Recién a los 22´, a partir de una falta en las afueras del área grande, Fabio Giménez acomodó el balón y tras una jugada preparada, ensayó un disparo con mucha clase que se estampó en el ángulo derecho de Germán Montenegro, quién no pudo evitar la conquista.
Parecía que el albo reaccionaba y se llevaba por delante a los dirigidos por Donaires. Luego a los 28´ una contra hilvanada por Gimnasia dejó con chances al juvenil Fabio Giménez, quién disparó afuera.
Central Córdoba dispuso de chances para ganar el cotejo, a los29´ Javier Contreras disparó al arco defendido por Pablo Ramos, quién respondió de gran manera.
A los 39´ el millonario salteño dispuso de otra oportunidad, tras un centro de Fabio Giménez, la bajó Días y por poco no llegó Emmanuel Torres.
Se terminaba el primer tiempo y tras un intrascendente ataque millonario, llegó la contra de posvisitantes en los pies de Alagastino, quién disparó y el balón pasó cerca de los tres palos defendidos por Pablo Ramos.
Ya en el segundo tiempo, una de las ocasiones más claras la tuvo a los 47´Molina, quién fusiló en el área chica a Pablo Ramos, quién voló de manera impresionante para evitar la segunda caída de su arco.
Luego de una sucesión de ataques que no llegaron a buen puerto, otra situación clara para los locales fue a los 48´ cuando Fernando Robles exhibió un pase de gol a Fabio Giménez, quién no tuvo puntería y remató afuera, cerca de los parantes de Montenegro.
Gimnasia atacaba, era el mejor momento millonario pero en una fatídica contra de Molina, quién habilitó a Valoy, que remató en las fauces de Ramos y colocó el segundo gol santiagueño. Delanteros inefectivos, mediocampistas que ya no volvían y una defensa sin orden, configuraban un terrible cuadro que comenzaba a exacerbar a los hinchas millonarios.
El trámite del partido continuó siendo el mismo, Gimnasia atacando con pocas ideas y Central Córdoba jugando de contra.
A los 65, quizás la más clara del partido estuvo en los pies del ingresado Marcio Romero, quién debajo del arco visitante se perdió el empate con un Montenegro totalmente vencido.
Los dirigidos por Piozzi atacaban sin claridad y chocaban con la férrea defensa santiagueña o con la imponente figura de Germán Montenegro, quién es un especialista en ahogar los gritos de gol millonarios, a lo largo de los distintos campeonatos que enfrentó al equipo salteño.
Los ingresos de Jara y de Luciano Moreno, no le aportaron demasiadas variantes a un pálido equipo salteño. En la tribuna se pudo ver a jugadores que fueron importantes como Cartello, Cáceres, Segovia, Palacios y Rotger, quienes en la era Piozzi, lo ven desde afuera. ¿Se puede dar el lujo Gimnasia y Tiro de tener ciertos jugadores como espectadores?.
El camino parece difícil, el equipo no muestra respuestas y “el agua” llegó hasta el cuello, mejor dicho “los tapó el agua” y no por la llovizna que cayó en nuestra ciudad sino los tapó la falta de respuesta y reacción. El futuro es incierto, mejor dicho, más vale ni pensar en el futuro cercano porque es negro y deprimente, al igual que está campaña en el Argentino B.
Al primer minuto de encuentro, mientras los espectadores recién se acomodaban, apareció Javier Contreras para decretar el uno a cero a favor de los santiagueños. Una defensa con tres hombres, dormida, sin voz de mando y con desacoples manifiestos comenzaba a mostrar su inseguridad en la cancha.
Luego del gol visitante, el partido se cayó y Gimnasia fue un conjunto de ganas más que de fútbol. Recién a los 22´, a partir de una falta en las afueras del área grande, Fabio Giménez acomodó el balón y tras una jugada preparada, ensayó un disparo con mucha clase que se estampó en el ángulo derecho de Germán Montenegro, quién no pudo evitar la conquista.
Parecía que el albo reaccionaba y se llevaba por delante a los dirigidos por Donaires. Luego a los 28´ una contra hilvanada por Gimnasia dejó con chances al juvenil Fabio Giménez, quién disparó afuera.
Central Córdoba dispuso de chances para ganar el cotejo, a los29´ Javier Contreras disparó al arco defendido por Pablo Ramos, quién respondió de gran manera.
A los 39´ el millonario salteño dispuso de otra oportunidad, tras un centro de Fabio Giménez, la bajó Días y por poco no llegó Emmanuel Torres.
Se terminaba el primer tiempo y tras un intrascendente ataque millonario, llegó la contra de posvisitantes en los pies de Alagastino, quién disparó y el balón pasó cerca de los tres palos defendidos por Pablo Ramos.
Ya en el segundo tiempo, una de las ocasiones más claras la tuvo a los 47´Molina, quién fusiló en el área chica a Pablo Ramos, quién voló de manera impresionante para evitar la segunda caída de su arco.
Luego de una sucesión de ataques que no llegaron a buen puerto, otra situación clara para los locales fue a los 48´ cuando Fernando Robles exhibió un pase de gol a Fabio Giménez, quién no tuvo puntería y remató afuera, cerca de los parantes de Montenegro.
Gimnasia atacaba, era el mejor momento millonario pero en una fatídica contra de Molina, quién habilitó a Valoy, que remató en las fauces de Ramos y colocó el segundo gol santiagueño. Delanteros inefectivos, mediocampistas que ya no volvían y una defensa sin orden, configuraban un terrible cuadro que comenzaba a exacerbar a los hinchas millonarios.
El trámite del partido continuó siendo el mismo, Gimnasia atacando con pocas ideas y Central Córdoba jugando de contra.
A los 65, quizás la más clara del partido estuvo en los pies del ingresado Marcio Romero, quién debajo del arco visitante se perdió el empate con un Montenegro totalmente vencido.
Los dirigidos por Piozzi atacaban sin claridad y chocaban con la férrea defensa santiagueña o con la imponente figura de Germán Montenegro, quién es un especialista en ahogar los gritos de gol millonarios, a lo largo de los distintos campeonatos que enfrentó al equipo salteño.
Los ingresos de Jara y de Luciano Moreno, no le aportaron demasiadas variantes a un pálido equipo salteño. En la tribuna se pudo ver a jugadores que fueron importantes como Cartello, Cáceres, Segovia, Palacios y Rotger, quienes en la era Piozzi, lo ven desde afuera. ¿Se puede dar el lujo Gimnasia y Tiro de tener ciertos jugadores como espectadores?.
El camino parece difícil, el equipo no muestra respuestas y “el agua” llegó hasta el cuello, mejor dicho “los tapó el agua” y no por la llovizna que cayó en nuestra ciudad sino los tapó la falta de respuesta y reacción. El futuro es incierto, mejor dicho, más vale ni pensar en el futuro cercano porque es negro y deprimente, al igual que está campaña en el Argentino B.
Por Ivan Balas para elgigantedesalta.com.ar
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